Preservar la cultura significa asegurarse de transmitir sus historias y cómo estas cobran vida a través de tradiciones, medicina, artesanías y, para nosotras, mujeres del barro milenario, la cerámica del alto Napo. Caminamos con orgullo por nuestra historia y por nuestra gente.

Como mujeres del barro milenario, somos portadoras de una tradición ancestral que se remonta a la cultura Napo, una etnia amazónica que habitó el territorio ecuatoriano entre los años 1.200 a 1.532 d.C. La cultura Napo se constituyó como una sociedad amazónica durante el Período de Integración y dejó un legado cultural significativo en la región.

La cultura Napo se destacaba por su trabajo artístico, incluyendo la cerámica, y por su apariencia física adornada con múltiples adornos corporales. La cerámica del alto Napo es una manifestación artesanal de gran importancia en la preservación de nuestra identidad y cultura amazónica.

En cuanto a nuestras costumbres y tradiciones, heredamos el conocimiento ancestral de nuestras madres y abuelas, quienes nos enseñaron las técnicas y secretos de la cerámica del alto Napo. Utilizamos el barro de la región, que recogemos y procesamos con dedicación y esfuerzo. Mediante el amasado, el modelado y la cocción, damos vida a hermosas piezas de cerámica que reflejan nuestra conexión con la naturaleza y nuestras creencias.

Nuestras creaciones cerámicas no solo son objetos de arte, sino también portadoras de historias y significados profundos. Cada forma, cada diseño, tiene un simbolismo que se transmite de generación en generación. A través de nuestras cerámicas, contamos las historias de nuestra gente, de nuestras raíces y de nuestra relación sagrada con la naturaleza amazónica.

Como guardianas de la identidad Amazónica, tenemos el compromiso de transmitir este legado cultural a las futuras generaciones. Enseñamos a las jóvenes de nuestra comunidad las técnicas y conocimientos tradicionales de la cerámica, para que puedan seguir preservando y enriqueciendo nuestra cultura.

Caminamos con orgullo por nuestra historia y por nuestra gente. Nuestra labor como guardianas de la identidad Amazónica y de la cerámica del alto Napo es fundamental para mantener viva la riqueza cultural de nuestra región. A través de nuestras manos y nuestras creaciones, transmitimos la esencia de nuestra identidad, fortaleciendo así nuestra comunidad y reafirmando nuestro compromiso con la preservación de la cultura amazónica.